Factores de Crecimiento Plasmáticos
El servicio de Traumatología y Cirugía Ortopédica de Hospiten Rambla ha sido pionero en el uso de plasma rico en factores de crecimiento (PGRF). Desde hace 7 años se ha usado como tratamiento complementario en diversas técnicas quirúrgicas y en infiltraciones ambulatorias, para el tratamiento de una gran variedad de patologías de origen tanto deportivo como degenerativo.
Los llamados "Factores de Crecimiento" son proteínas producidas por nuestras células, encargadas de estimular la proliferación celular y mantener su supervivencia y equilibro en el organismo.
La técnica es muy sencilla; el plasma rico en plaquetas (PRGF) es un preparado que se obtiene tras un proceso de extracción de sangre del paciente. Esta sangre, centrifugada y debidamente tratada, se convierte en un gel que se vuelve a inyectar en la zona o articulación afectada.
El tratamiento con estas proteínas es un método nuevo, con el que se consigue una regeneración de tejidos en zonas en las que falta el mismo, o se acelera la regeneración de tejidos en casos de roturas o heridas.
Está indicado en una amplia gama de patologías. No existiendo dos pacientes iguales, aparte del diagnóstico de la lesión, es importante la valoración y exploración del paciente por parte del especialista, quién realizará la indicación.
Podemos destacar:
- Condropatía, osteocondritis y artrosis.
- Lesiones ligamentosas de la rodilla y de otras articulaciones.
- Lesiones musculares y tendinosas.
- Consolidación ósea (pseudoartrosis, retardo de consolidación).
- Regeneración cutánea: úlceras de decúbito, retraso de cicatrización.
- En cirugía tendinosa y artroscópica como tratamiento complementario.
No es posible la transmisión de enfermedades infectocontagiosas, ya que se utilizan los propios factores del paciente. Son ya varias las especialidades médicas donde se emplean estas proteínas de forma rutinaria, siendo un arma más para el tratamiento de determinadas lesiones, aunque los casos más notorios en prensa se refieren a la recuperación de deportistas de primer nivel. Además de la regeneración tisular, se ha demostrado que tienen un efecto anti-inflamatorio, así como cierto poder bactericida, todavía en estudio
La mejoría, a nivel práctico, supone una disminución importante del dolor, en consecuencia, una mejoría en la calidad de vida de los pacientes. En sólo dos meses de tratamiento, entre un 65% y un 80% de pacientes con artrosis de rodilla ya tratados presentan una clara mejoría, siendo a veces suficiente 3 infiltraciones de plasma (PRGF) para obtenerla. Todo indica a que, gracias a este tratamiento, se podría frenar el avance de la artrosis articular.